En el ámbito del corte industrial existen diferentes tecnologías, como el plasma o el chorro de agua. Sin embargo, en la mayoría de procesos de chapa metálica, el corte por láser se ha consolidado como la opción más equilibrada entre precisión, productividad y flexibilidad.
Su adopción creciente en talleres y plantas industriales responde a una necesidad clara: producir más, con mayor calidad y menos margen de error.

El corte láser destaca por su capacidad para trabajar con alta precisión, incluso en piezas con geometrías complejas. Además, ofrece gran velocidad en chapa fina y media, reduciendo tiempos de producción y minimizando retrabajos.
Otra de sus grandes ventajas es la facilidad de automatización, lo que permite integrarlo en líneas productivas eficientes y adaptadas a series medias y altas.
Una de las claves del láser es su versatilidad. Se adapta tanto a producciones repetitivas como a trabajos más personalizados, facilitando cambios rápidos de referencia y manteniendo siempre una calidad constante.
Frente a tecnologías como el plasma o el chorro de agua —más orientadas a aplicaciones específicas— el láser ofrece un equilibrio global que lo convierte en la opción preferente en muchos entornos industriales.
En REDIMA Group disponemos de soluciones avanzadas de corte láser, apoyadas en marcas líderes y reputadas del sector, capaces de adaptarse a las necesidades reales de cada cliente y a distintos volúmenes de producción.
Nuestro enfoque es acompañar a las empresas en la elección de la tecnología adecuada, buscando siempre eficiencia, fiabilidad y rentabilidad a largo plazo.