Además, gracias a nuestros procedimientos y medios de verificación, somos capaces de realizar determinadas reparaciones de cabezales en tan solo 24 horas, incluyendo desmontaje, inspección, sustitución de componentes críticos y pruebas finales.
Cada cabezal reparado es sometido a un rodaje autónomo de hasta 8 horas, asegurando que el conjunto trabaja en condiciones óptimas antes de su entrega.
En REDIMA apostamos por la recuperación de componentes como una alternativa eficiente y rentable, utilizando los mejores medios técnicos para garantizar la máxima fiabilidad y prolongar la vida útil de los equipos de nuestros clientes.